miércoles, 13 de junio de 2007

Jacques Yves Cousteau y Félix Rodríguez de la Fuente

Todos los exploradores del mundo, todos los amantes de la Naturaleza, se conmocionaron con la noticia del trágico accidente que costó la vida al Doctor Félix Rodríguez de la Fuente, un verdadero explorador y un enamorado de la Naturaleza. Este dramático suceso nos ha privado a todos, al mundo entero, de alguien que no sólo amaba la aventura, sino que, además, quería a los animales y tenía una paciencia extraordinaria para filmarlos y descubrirlos. Gracias a él, la televisión y el mundo editorial se han enriquecido con conocimientos y observaciones que no hubieran obtenido nunca sin su paciencia, su amor y su devoción.


Imagen: Los dos "Titanes" conservacionistas del Planeta
 
Me sentí personalmente feliz al volver a encontrarle en Madrid, en el curso de una visita que hice a España y duante la cual me regaló unas copias de sus películas, que son un verdadero tesoro para mí. Su muerte me ha trastornado, tanto más cuanto que, unos meses antes, yo mismo sufrí un accidente parecido, que costó la vida a mi hijo Philippe. Por consiguiente, me siento verdaderamente apenado, profundamente apesadumbrado por esta desaparición, y quería decirlo a mis amigos españoles, a todos los que han amado sus películas, a todos los que las verán o leerán sus obras, y que gracias a ellas podrán continuar comprendiendo el significado de su vida, que es también el significado de nuestras propias vidas."

 Texto de Jacques Yves Cousteau.

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